La “nieta preferida” en una empresa de familia

Análisis de un típico conflicto en la separación de roles

¿En las reuniones familiares, se tratan temas propios de la empresa? ¿En las reuniones sobre la empresa, se tratan temas personales? ¿Se otorga alguna ventaja a un familiar por preferencias o cariño especial por sobre las cualificaciones profesionales? ¿Se deja de tratar algún tema empresarial importante por pensar que puede afectar la relación familiar?

Si las respuestas a estas preguntas son positivas, seguramente estaremos frente a un problema de confusión de roles. Esto no debe asustarnos, debido a que es un conflicto muy frecuente en la mayoría de las empresas de familia. Lo importante es tratarlo a tiempo para evitar consecuencias nefastas o no deseadas.

La nieta preferida llega a la empresa                                  

Con el objeto de ver plasmada en una situación real, la falta de separación de roles, quiero invitarlos a ver el fragmento de una serie de la televisión argentina, que fue escogida porque permite analizar los inconvenientes típicos de una empresa familiar.

“La Dueña” cuenta la historia de Sofía Ponte, una emprendedora mujer de negocios, quien gracias a su empresa de productos cosméticos supo construir un poderoso imperio con presencia en varios países del mundo. Entretanto su familia, los herederos naturales de su empresa, se encuentran un tanto alejados de ella. Sofía siente que no los conoce, no sabe qué piensan, qué sienten verdaderamente ni que intenciones tienen respecto a la empresa. En el transcurso de la historia, también estarán presentes las discusiones, confabulaciones y acuerdos internos para conseguir ocupar la dirección principal de la firma.

[Para tener mayor información sobre los personajes de esta serie,
pueden ver el video de ¿Quién es quién? en la Serie La Dueña, aquí].

En la escena elegida, “la dueña” decide organizar una cena en su casa para comunicar una noticia que muestra una clara confusión de roles, el familiar y el empresarial. Durante la reunión se anuncia que “Amparo”, la nieta preferida de “la dueña”, permanecerá en Buenos Aires y que se hará cargo de las acciones que le correspondían a su padre en la empresa, como así también, que ayudará a su abuela a culminar el proyecto que tiene pendiente, la elaboración de una novedosa y revolucionaria crema “antiedad”.

Como pudimos observar en el fragmento analizado, se mezclan permanentemente los temas familiares con los empresariales. Por momentos la conversación gira en torno al regreso de “Amparo” al país y al deseo de investigar en profundidad un accidente aéreo en el cual su padre y su madre perdieron la vida. En otros instantes, la discusión se basa en el rol que “Amparo” desempeñara en la empresa de la familia, lo que provoca, celos, enojos y discusiones entre varios de los parientes presentes.

Tratar temas “difíciles” en la empresa sin afectar la relación familiar

Una vez que hemos identificado que este tipo de problemas existe en nuestra empresa, deberíamos hacernos preguntas como estas: ¿Sería conveniente para lograr, de manera conjunta, la armonía familiar y un manejo adecuado de la empresa separar las cuestiones familiares de las empresariales? ¿Cómo podemos mejorar la comunicación de manera tal que se puedan tratar temas “difíciles” en la empresa sin afectar la relación familiar? ¿Cómo vamos a determinar que familiares y bajo qué condiciones se incorporarán a la empresa? ¿Cuáles serán las pautas a considerar para aplicar una correcta política de remuneraciones a los familiares que trabajen en la empresa?

La separación de roles es fundamental en la vida de una empresa familiar. El éxito y el progreso de una organización de este tipo radican en evaluar objetivamente la función que una persona desempeña en la empresa, de manera independiente al rol que esa misma persona cumple en la familia. Para lograr esta diferenciación de roles, una primera recomendación consistiría en que los temas a discutir se traten en los ámbitos que corresponden, es decir, los de índole empresarial en el trabajo, y los familiares y/o afectivos, en el hogar o en el lugar escogido como punto de reunión familiar.

Ahora bien, para lograr esto, que en teoría resulta sencillo, necesitamos contar con un instrumento o herramienta que nos permita, no sólo definir los roles que cada familiar desempeñara en la empresa sino también gestionarla exitosamente, de manera tal que se encuentren reunidos en un documento principal las pautas que funcionaran como marco de referencia y marcaran el rumbo que la firma debe seguir para cumplir su misión y visión.

El Protocolo familiar, una herramienta para evita la confusión de roles

Para gestionar eficientemente una empresa familiar, es recomendable acudir al uso de un documento que se denomina comúnmente “Protocolo familiar”.

“El protocolo familiar es un instrumento marco que contiene las normas que clarifican la interacción de la familia con la empresa, y estipula una determinada actuación de las familias propietarias. Es decir, es un compromiso por las decisiones que mejor se adaptan a la voluntad de hacer compatible la continuidad del binomio empresa-familia. De ahí la expresión ‘protocolo’ como un conjunto de decisiones sobre la manera de comportarse como propietarios y familiares, como directivos, como posibles sucesores en la titularidad y la dirección de la empresa. Se definen principios, compromisos, derechos y deberes”[1].

Entre algunos de los tantos atributos que posee un protocolo familiar, figura el de permitir definir con precisión los roles que cada miembro de la familia desempeñara en la empresa, como así también el sueldo que cada individuo deberá percibir conforme a la responsabilidad de su cargo independientemente del lugar que ocupe en el seno familiar.

Ahora bien, el protocolo de la empresa familiar funcionará siempre que se lo consulte permanentemente, se analicen y se cumplan las disposiciones que de él emanan, y sea una fuente sobre la cual se sustente el accionar de los integrantes de la empresa. De nada sirve contar con un excelente protocolo de familia que se encuentre archivado en el último rincón de la oficina del CEO o encofrado y custodiado como un preciado tesoro en una caja fuerte de máxima seguridad. El “protocolo” debe servir de guía para la vida cotidiana de la empresa familiar.

Para las organizaciones que aún no cuenten con un “Protocolo familiar”, le recomendamos que trabajen mancomunadamente con todos los miembros de la familia y de la empresa en la elaboración de uno; y para aquellas firmas que los tienen guardados como a un título universitario conservado en el estuche original de la Institución que lo otorgó, le proponemos que lo utilicen permanentemente, que se amiguen con él, que sea un “código sagrado”  sobre el cual debe regirse el funcionamiento de la empresa, y que si en algún momento debe modificarse para adaptarse a una nueva realidad, se lo actualice o se lo revise adecuadamente.

El uso de un protocolo familiar implica un cambio de paradigmas en muchas empresas, y como todo cambio genera resistencia y resulta de difícil aplicación en un comienzo. Sin embargo, con el correr del tiempo, se convierte en una excelente herramienta que permite, no solo dirimir o resolver conflictos, sino también sentar los principios y las bases sobre la cual se sustentará la vida de la empresa en el futuro.

En las próximas entregas, publicaré artículos relacionados con distintos conflictos propios de las empresas de familia. Asimismo, quedo a vuestra disposición para responder a consultas sobre algún tema específico o para brindar servicios de consultoría y/o capacitación a medida de sus necesidades. Les recuerdo que también pueden visitarnos en nuestro perfil en facebook “Negociación y Conflictos”.

 

Hasta la próxima.

 

CP Martín López Delgado.

 


[1] Dodero, Santiago “El secreto de las empresas Familiares exitosas” 2° edición, El Ateneo, Buenos Aires 2008, páginas 256-257.

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